top of page

Cómo escribir correctamente.

por Edgar Alcántara

La mariposa de alguna historia.
Mariposa - por Edgar Alcántara

Toda mi vida universitaria fue constantemente insistido a escribir textos de la forma más "correcta" posible. Pero por "correcto" nunca logré entender a lo que se referían. Más allá de un concepto funcional aparentemente mis mentores referían un formato estético. Pues veamos cuando un texto está correctamente escrito.


Los economistas presumen mucho de sus varias habilidades. La presunción es tal que cada acción tiene valor de alardearse. Por ello, muchos de nosotros cometemos la insolencia de escribirle, siempre, al mundo qué es lo que estamos haciendo.


En mis clases de finanzas públicas, historia económica, o economía institucional, se me instaba a escribir ensayos de todo tipo. El objetivo era, de alguna manera, demostrar que tu conocimiento sobre cierto tema no era necesariamente virtual, sino demostrable. Por ello, pasaría horas y noches completando artículos de opinión, resúmenes, síntesis y tesis completas para comprobar que no todo es charlatanería.


Luego de muchas palabras desperdiciadas descubrí que en muchos casos lo que buscaban, los académicos que nos evaluaban, no eran sustancia, sino forma. Cualquier argumento era correcto siempre y cuando los párrafos no fueran tan largos, de tres a cuatro frases separadas por un punto-y-seguido, los interlineados lo suficientemente espaciosos y los textos justificados. Y sí, suena demasiado pretencioso, pero parece que es verdad.


Apenas descubrí que para contar una buena historia no necesitas más que nueve frases. Tres párrafos con tres oraciones cada una. Primer párrafo introductorio, segundo para desarrollo y tercero con una conclusión, cada uno con sus respectivos tres puntos. Y solo algunas veces una cuarta frase, quien sabe, para complementar.


¿No me crees? Déjame te doy un ejemplo:


Duelo. Ayer, haciendo mis cosas, encontré una mariposa muerta en la acera. Me la llevé porque me dio miedo que se la comieran los perros. No me gustó que estuviera allí, sola en la banqueta. Nunca había visto una tan de cerca. Aún tenía polen en su cuerpo y me manchó los dedos con sus alas. Descubrí que murió haciendo su trabajo. La llevé a una maceta de mi casa para que pudiera descansar en un lugar bonito. Quise darle un último obsequio. ¿Por qué si era tan bonita se murió?

Y así, sin más. Las mejores historias son las que se pueden leer. Las que no son complicadas. Las que puedes compartir en un mensaje. Las mejores historias son las que puedes escribir sin siquiera intentarlo.



Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


San Andrés Cholula

Puebla, México.

 

Email: notarecommendation@gmail.com

 

Follow Us

  • LinkedIn

Mantente en Contacto

Thanks for submitting!

Únite a nuestra comunidad

Thanks for submitting!

bottom of page